Todos con Rania al-Baz.
"Rania al-Baz sólo era una presentadora de la televisión saudí. Después de que su marido intentara asesinarla y, sobre todo, después de que ella permitiera la publicación de las fotos de su rostro deformado por la paliza, se convirtió en un símbolo. En un símbolo de protesta contra una cultura oficial que permite que las mujeres valgan menos que los hombres, que sean golpeadas sin que sus agresores sean castigados o que les fuerza a perder la custodia de sus hijos si a su marido le apetece divorciarse.
Ocurrió en abril de 2004. Rania ha recuperado la salud tras 12 operaciones y el derecho a tener su vida, aunque no a continuar trabajando en la televisión. Se ha casado otra vez. Ha mantenido la custodia de sus tres hijos. El precio de esto último, muy poco habitual en Arabia Saudí, fue perdonar a su agresor en los tribunales "
Hoy ha hablado en el peridico inglés The guardian:
Os lo traduzco: "En nuestro país, si una mujer se quejaa la policía o a un miembro de la policía de que su marido es violento, se le dice que sea paciente, los hombres son así. ¿Qué dirán tus vecinos? ¿Qué dirán tu familia y tus amigos? No hagas nada. Sino se divorciará de ti- y tú serás una mujer divorciada, una puta, perderás tu trabajo"
Abajo las dictaduras. Y más si son religiosas.


